jueves, 2 de abril de 2009

Diez.


Durante el ultimo semestre, el usuario presenta una alta tendencia al ahorro. Desde la disminución del tiempo en el pecé hasta el pirigüeñéo de Lapices en clases.




Se ahorra lo que le sobra; onda monedas de 10, a veces de a 50. Ahorra trozos de cartulinas de colores y pasta de zapatos.


Se ahorra tambien respuestas inutiles, acciones inconducentes y pensamientos bastos. No despilfarra palabras ni gestos, guarda en cajones papelitos con memorias, las que con el tiempo se pierden y se olvidan.


En un baul tiene ideales, que se ha ahorrado para tiempos mejores, y en otro más grande tiene todas las películas que el tiempo le ha postergado.En definitiva, ahorra.


Pero ahora parece que falla; le ha dado por ahorrar tambien de lo que no tiene: se ha dedicado a ahorrarse todo posible sentimiento, sensación o experiencia de aquellas, las que te hacen mejor, sentir vivo o simplemente sentir el "que-se-yo".


Con mi visión de analísta, creo que debería de buscarse un crédito a plazo para lo último... onda no seguir perdiendo el tiempo esperando cosechar frutos donde nunca se ha plantado nada... De no hacer algo para no continuar con esta absurda tendencia, perderá valiosos momentos para su vida. Y no es la idea de él ni de nadie.

No hay comentarios:

Publicar un comentario