Y en un impulso no resuelto decir que te quiero, no porque esté respirando entre canciones que lo imprimen, sino porque en verdad lo necesito. Quiero que sonrías y nada más.
Entonces se desencadena todo, y no paro de cantar esa canción que nada tiene que ver con nosotros pero suena bien después de todo, y en un trance mis brazos te alcanzan, y no te suelto esperando que nunca se acabe ese hilo que se tensa entre tú y yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario